Un nene se aleja de su familia. Sigue los
restos de un cangrejo que arrastra una ola lenta. El sol fuerte lo encandila.
Ya está, es ahora un pequeño idiota perdido a treinta metros de sus padres.
Llora, no encuentra consuelo porque se cree de alguna forma desterrado de su
familia. Un buen cristiano lo ve y le pregunta:
-¿Y tu mamá?-
El pequeño idiota
responde mezclando involuntariamente mocos con lágrimas. El buen cristiano lo
sube a sus hombros y empieza a aplaudir. La gente se contagia. Toda actividad
queda suspendida unos instantes. Hay un pequeño
idiota perdido sobre los hombros de un buen cristiano. Aplauden todos siguiendo
el mismo ritmo. La madre aparece corriendo entre la multitud. El buen cristiano
baja de sus hombros al pequeño idiota que no para de llorar y abraza a la
madre. Está furioso, herido, marcado a fuego. La madre se siente bastante
boluda. El reencuentro queda sellado por el aumento de la velocidad de los
aplausos, y algún lagrimón orillero.
genial
ResponderEliminarLindo, muy lindo!
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