¡No! Claro que no, zapallito.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Ratas III



Es de noche y hace calor. Dos ratas caminan por un sendero en la reserva ecológica porteña. Una tiene ojos rojos y pelo marrón más bien crecido. La otra, apenas más pequeña, tiene ojos oscuros, es gris y de pelo corto.

GRIS: ¿Lo viste o no lo viste?
MARRON: ¿Qué cosa?
GRIS: ¿Cómo qué cosa? ¡Hace cinco minutos te estoy contando! ¡El gol de Messi!
MARRON: Ah, no. Iba a pasar por Garbarino, pero me olvidé.
(Rata Gris mira con preocupación a Rata marrón que camina sobre sus cuatro patas con la mirada perdida)
GRIS: Estás raro. No dijiste nada en todo el camino.
MARRON: ...                
GRIS: ¿Te cayó mal la bondiola?
MARRON: Si, pero no, no es eso.
GRIS: ¿Y entonces?
MARRON: Nada, no importa.
GRIS: ¡Dale, contame! ¡No seas peluda!
MARRON: Prefiero que no. Yo ya me enteré, y... prefiero cuidarte.
GRIS: ¡Dale, Norma Aleandro! Dejate de joder.
MARRON: Bueno, está bien. Pero yo te avisé, ¿eh?
GRIS: ¡Que pesado estás!
MARRON: Escuchá esto. Ayer venía de morder una sandalia que encontré cerquita de la funeraria...
GRIS: ¿Buen pegamento?
MARRON: Dos capas de poxirán.
GRIS: ¡Que delicia! ¿Y?
MARRON: Y lo de siempre, flashando, flashando bien ¡eh!, y al rato me agarra un hambre terrible.
GRIS: ¿Fuiste por los saladitos del velorio?
MARRON: Si.
GRIS: ¡Que bien la hiciste!
MARRON: Me metí por arriba, ¿viste? y me agarré un par de sanguchitos...
GRIS: ...cambiaron de panadería me parece.
MARRON: Si, puede ser... Cuestión que me subo al armario y me quedo bajoneando ahí arriba, tranquilo. Me cuelgo mirando. No había mucha gente, y nadie lloraba mucho. Pensé, seguro que el que la quedó es un viejo. ¡Pensado y visto! Miro para el lado de jonca, que estaba abierto. Un viejo. Y me quedó ahí, ¿viste? Lo miro, lo miro. Sin pensar en nada. Y de pronto, tengo esta sensación que me sacude desde la punta de las orejas hasta el final de la cola. No te puedo decir qué fue. ¡Como llegar a un nuevo nivel de consciencia!
GRIS: ¿Cómo sería eso?
MARRON: ¡Me vi a mi mismo ahí, adentro del cajón!
GRIS: ¿Qué estás diciendo? A nosotros no nos meten en cajones. Nos tiran en bolsas negras.
MARRON: Lo que te quiero decir es que me di cuenta que un día me va pasar lo que le pasó al viejito. No sólo a mí. A mí, a vos, ¡a Messi!
GRIS: ¡Con la Pulga no, eh!
(Rata Gris hace cuernitos con ambas patas en dirección a Rata Marrón)
         ¡Que tenemos que traer la copa!
MARRON: Yo también quiero ganarla. Pero desde que me di cuenta de eso, es como que me importa todo un poco menos. Los zapatos, los saladitos, los goles de Messi, el Mundial...
GRIS: ...ya estás diciendo pavadas.
MARRON: Puede ser. Por ahí le estoy dando mucha importancia. Pero me siento así, impotente y a la vez no. Como si todo lo que hiciera no tuviera sentido, y a la vez es todo lo que soy, y pudiera hacer cualquier cosa, porque total, no importa.
GRIS: ¿Y entonces?
MARRON: No sé. No va a ningún lado. Es así. Es una realidad. Te juro que me gustaría ser como los perros, que no se dan cuenta que están vivos.
GRIS: ¡Esos mogólicos tampoco pueden ver las cosas lindas!
MARRON: No digás así.
(Rata Marrón mira para atrás para asegurarse de que nadie haya escuchado)
GRIS: Pero es cierto. Ellos no pueden disfrutar como nosotros. ¡Son zombies! En cambio nosotros...  mirá esa luna. Sentí. Sentí el olor de la bondiola en el aire. El agua del río. Los árboles. ¡Mira estos árboles!
MARRON: Antes de que Macri los tale.
(Rata Gris se emociona al ver a su amigo un poco más animado)
GRIS: ¡Que tipo hijo de puta! ¡Pero esa es la que va! Hay mucho para hacer. Hay que disfrutar. ¡Vivir la vida! Después no sabemos qué pasa, y no hay que perder tiempo pensando en eso.
MARRON: Por ahí tenés razón.
GRIS: ¡Claro que tengo razón! ¡Hay que pasar lindo!
(Las dos ratas se quedan en silencio, mirando hacia la ciudad iluminada)
MARRON: Me quedó un poco de sandalia cerquita de la Shell. ¿Querés que vayanos a mordisquear un rato?
GRIS: ¡Dale!
MARRON: De camino podemos pasar por la Jefatura de Gobierno.
GRIS: ¡Me encantó! Le dejamos un reclamo a Mauri sobre el escritorio.
MARRON: Pero apuremos que la bondiola ya está haciendo efecto.
::Fin::


jueves, 7 de febrero de 2013

Cinco jinetes

"Se han juntado unos jinetes que galopan esperanzas.
 Hijos de la tarde y la pradera sembrada. De la yerba buena de campo.
Panteras en la noche. Panteras sobre el fuego seco.
Son el cartel gastado sin destino. El óxido que lo cubre. La lluvia completa que lo moja.
¿Quién ha visto a estos jinetes? Si amanecen antes que el día.
 Cinco desdentados de ladillas y piojos.
 Sombrero. Sonrisa pura.
Que no te estafen estos salvajes con el color bravo de sus encías.
La mentira talla el filo de los puñales que se esconden.
Ten cuidado, forastero.
Están cargados y bien vivos. Es que una vez por lo menos, ya lo han perdido todo."



martes, 29 de enero de 2013

Rumus I

¿El mejor de todos? El coliseo de acá, ¡sin dudas! Y... te tratan bien. Tenés tu propio lugar, te dan agua limpia, uvas, podés elegir tus putas. Mirá, yo recorrí la República y te puedo decir que los otros Coliseos, no son ni la cuarta parte del de acá. No son sólo las instalaciones. Tiene que ver también con cómo está visto el oficio acá en Roma. Lo que significa ¿Entendés? Hay otra mirada sobre el gladiador. 
Acá el gladiador es un artista. Pero que no es un maricón como todos los artistas, que son maricones. ¡No! Es un artista con huevos. ¡Si, señor! En cambio, te vas dos ciudades para el Sur y ya hay más prejucios, te miran de reojo. Viste como es en los pueblos... Y después, no lo digo de chupamedia, jajaja, -esto no lo publiques que después se me enojan en otros lado- pero el público de Roma es especial. No hay con que darle.
 Vas llegando a la arena y ya te das cuenta. Yo la última vez que pelié en el Coliseo, vine caminando porque estaba todo hecho un quilombo, corte de acá, protesta de allá, y dije a la mierda, vamo a pata. Estaba mi esposa, la nena, y los dos negros, que si no me equivoco los habíamos comprado esa misma semana. Y ni bien salimos a la calle, ya me reconoce uno: "!Eh, Rumus!".  Y mirá que yo no estaba vestido de gladiador. Y bueno, lo saludo, que se yo. Aparece otro. "Hola, amigo". Otro. ¡Otro! y así, ¿viste? Y se empieza a hacer tumulto. Todos gritando. Una locura. 
En eso, veo que mi señora se adelanta con la nena y el negro más lastimado, y yo me quedo saludando al lado del otro negrito, que creo que le dio medio pánico escénico porque se me acurrucaba contra la pierna. Que  cagón salió el negro ese, me vendieron cualquier cosa. Me dijeron que aguantaba el frío y que iba para adelante como un tigre. ¡Pero bue! Entonces la gente me gritaba, que se yo, ¡me pedían que les haga el "saludito"!, que justamente lo había inventado la primera vez que estuve en Roma. Y yo les hacía el "saludito"y ellos gritaban. ¡Un descontrol! ¡En una de esas siento que alguien me manotea el ganso! ¡Eso es Roma! ¡Que un desconocido se emocione tanto que te manotee el ganso en plena calle! 
La verdad conmueve, es muy fuerte, es muy fuerte Roma... (se le corta la voz y agacha la cabeza)... Pará, dame un segundo... (no se puede controlar y lloriquea)... y si...¿qué querés?... me emociono, pero porque uno viene laburando hace mil años, y no en todos lados se valora así lo que uno hace. Hay mucho sacrificio atrás de esto. Y cuando peliás en Roma sentís que vale la pena. Se te cruza todo por la cabeza, desde que te cagabas a trompadas con tus hermanos, hasta la última vez que asesinaste frente a una multitud y si, la verdad que emociona. Perdón... no quería... 
(Uno de los esclavos que presencia la entrevista se acerca temblando hasta donde está el héroe y le alcanza un pañuelo. Rumus se lo arranca de la mano y el esclavo vuelve corriendo hasta su lugar en la pared). Ya veo que el título queda "Los gladiadores también lloran" (se ríe con su voz grave). Mirá que te busco y te mato (se vuelve a reir. Pero de inmediato se pone serio y me señala con el dedo. Yo me tengo que contener el vómito. Cuando termina de amenazarme y se levanta para ir afuera a refrescarse. Aprovecho para pedirle al esclavo más uvas y un poco de vino para los dos).

(...)