La vida nos propone un sueño.
Un sueño de alegrías y dolores
y olores y amor absoluto.
Amor puro.
Magia de verdad.
¿Cuántos de ustedes van a animarse a vivir el sueño?
¿Cuántos van a vivir las excusas y las guardias altas?
¿Cuántos de ustedes van a descubrir lo que los ata?
¿Cuántos se van a reir de verdad?
Hasta romperse los dientes contra las paredes del universo.
De ustedes,
¿cuántos se van a morir sin intentarlo?
La vida es un puto sueño.
Y yo quiero vivirla así.
Sin que nadie me despierte.
Brindo por la vida revuelta que me enrienda,
y me desata, y me revuelve la muy hija de puta.
Le gano la pulseada y le robo así,
de canuto que soy, un ratito de sueño.
Que me quede sin dientes;
que me arranquen las piernas.
Que no se le ocurra nunca a nadie
robarme el sueño infinito
que me regala en cada segundo
esta vida infernal.
¡No! Claro que no, zapallito.
martes, 18 de noviembre de 2014
sábado, 15 de noviembre de 2014
Chat con Dios
Un día, después
de tocar fondo en cada aspecto de mi vida, trabajo, proyectos, amor, me senté
en el sillón del comedor con una notebook sobre las piernas. Tenía los ojos
rojos de haber llorado. Sentía que el hilo se desilachaba. Con
miedo a que se rompiera la última fibra abrí un documento de Word en blanco. En
letra Georgia 12 escribí una pregunta. Una sola pregunta. “¿Por qué cuesta todo
tanto Dios?”. Lo que siguió fue un milagro. Una respuesta que nadie estaba tipeando
apareció debajo de mi pregunta. Un mensaje desde el Universo. A continuación,
una transcripción textual de esa charla, mi primer chat con Dios.
¿Por
qué cuesta todo tanto, Dios?
Por la inflación. La Yegua no hizo un
control de precios como corresponde.
¿Quién
habla ahí?
¿A quién le hiciste la pregunta?
A
Dios.
Entonces, soy Dios.
¿Cómo
sé que sos realmente Dios? El único, el indiscutido Dios que nos guía…
Vas a ver que no tengo faltas de
ortografía.
Es verdad... ¿Puedo tutearte?
No, claro que no. Soy Dios y vos sos preceptor de secundaria...
El
puesto está devaluado. Hoy por hoy los preceptores se ocupan de muchas más
cosas de las que te cuentan en la televisión.
No se habla de los preceptores en
televisión. A menos que se manden alguna cagada. Y lo que está devaluado es el
peso.
¿Otra
vez? ¡Que Gorila sos!
No soy gorila.
¿Qué
pensás de 6,7,8?
Que esa plata se puede destinar a otra
cosa.
¿De
Boudou?
Un rockero, un corrupto impresentable.
¿Ves
a Lanata?
Si.
Sos
gorila.
Puede ser. De chico era más de izquierda,
pero viste como te va transformando la vida…
Mirá
vos…hubiese jurado que estabas con el gobierno.
No, voy con Massa.
¡Me
estás jodiendo!
Es que con toda la gente pensando en
política y el avance de la economía, mi figura queda muy debilitada. Si la
gente no sufre, yo quedo medio de garpe.
Claro,
te entiendo.
¿Sabés cómo estaba en 2001? Tuve que
poner más personal para responder plegarias. Con Massa la gente va a volver a
creer en mí.
“Vote
a Massa, Crea en Dios”.
¡Me gusta!
Ahora…
¿no es medio egoísta de tu parte apoyar a Massa para que la gente sufra y vuelva
a la religión?
Bueno, no soy perfecto.
¿No?
No. Tengo sobrepeso. Dejo pelos en la bañadera.
Y la tierra no me salió redonda.
Ah,
yo creí que era a propósito.
No, no. Me descuidé y se me acható en los
polos. De ahí viene lo del calentamiento.
Mirá.
Yo creí que era por las fábricas.
Mentiras de Clarín. La contaminación no
le hace ni cosquillas a la atmósfera. De hecho ayuda un poco a revertir el
calentamiento. La posta es el tema de los polos.
¡Tengo
que comunicar esta noticia al mundo!
Nah, dejá.
Mejor,
me da fiaca. Igual me sacaste de tema. Yo te quería preguntar que por qué la
vida tiene que costar tanto. Por qué tiene que ser todo tan difícil.
¿Si? ¿Mucho bardo?
Y…
hay momentos que son bravos.
¿De qué cuadro sos?
De
River
Bueno, con Gallardo están mejor.
Si,
el muñeco sabe.
¡Ja! No puedo creer que le digan muñeco.
Yo desde lo de Abondanzieri no lo puedo ni ver.
¿Sos
bostero?
No, de Racing.
Uh…
Si.
Pero
con Cocca van mejor.
Como el Fernuli.
¡Jaj!
Estuviste bien, Dios.
Estuve capo, como dicen ustedes.
Ya
no se usa mucho, pero sí… ¿Te puedo preguntar algo?
Sólo voy a responder a las preguntas
correctas, Hijo Mío.
…
Nah, mentira, preguntá lo que quieras, te
estoy jodiendo.
No
sos muy serio. Yo quiero saber si vale la pena tanto esfuerzo.
¿Tanto esfuerzo para qué?
¿Me
estás preguntando?
Si.
Que
se yo… para crecer, ser exitoso, tener una familia de chicos rubios correteando
por ahí.
Primero: dejá de comprar las revistas del
corazón porque te están pudriendo el cerebro.
¡No
las compro, las leo en el dentista!
Bueno dejá de leerlas porque te están
quemando el balero. Segundo: no vas a tener hijos rubios. Sos morocho.
¿Y
si adopto?
Si, suerte en conseguir un chico rubio
para adoptar.
¡Epa!
¿Qué pasó ahí?
Si, estuve mal ¿no? Es que antes no jodían
con esto de las expresiones políticamente correctas. Antes se podía decir
cualquier cosa.
“Antes
estábamos mejor” te falta decir…
…
Sos
lo peor. ¡De verdad lo pensás!
Y ponete en mi lugar, yo vengo de algo
más tradicional.
Te
caés y te levantás, Dios.
Como todos.
…
Bueno, ¿pero vale la pena tanto sufrimiento?
Que se yo… si.
¿Cómo
“que se yo”?
Si. Si. ¡Vale la pena! ¿Vos qué querés
hacer?
No
sé. Ser feliz. Tener una familia. Pegar algún éxito y estar tranquilo.
¿Otra vez el tema del éxito? ¿Qué éxito
querés pegar?
No
sé. Dejo que la vida me sorprenda.
Bueno, apurate porque si no los que te a
va a sorprender son los dolores de rodillas.
¡Eh,
que mala onda!
No, de verdad te digo. Vas a tener
problemas en las rodillas.
Ah,
uh.
Sip…
Y
ahora que me dijiste esto… ¿alteramos el futuro?
No. Cuidate las rodillas.
Ok.
Si, pero todavía te quedan muchos
partidos para jugar.
¿Cuántos?
No sé. No me gusta perder el tiempo con
cuentas. Eso se lo dejo a Paenza.
¿Paenza
pierde el tiempo?
Completamente.
Mirá,
yo le tengo mucha estima.
Como hincha de River deberías
replantearte eso.
Pero
su problema fue con los Borrachos del Tablón. ¡¿Ahora me vas a decir que estás
a favor de las barras de delincuentes que se hacen llamar hinchas y sólo buscan
hacer negocio?!
Alguien tiene que dirigir la batuta…
Dios…
¡No me mires así!
¡No
te estoy mirando! Estoy mirando la pantalla.
Bueno, pero en Todo estoy Yo. La pantalla
también soy Yo.
Ok,
perdón.
Todo bien. No tenemos por qué pensar
igual.
Yo
creí que vos y yo éramos lo mismo. Una unidad. Un solo pensamiento.
No me llegás ni a los talones.
…
:) ¡chiste! Si, de alguna forma somos lo
mismo. Pero todavía estamos separados por todo lo que tenés que descubrir. Ya
vamos a volver a ser lo mismo. Y después a separarnos de nuevo, y así por toda
la eternidad.
Mirá…
¡groso!
Si, fue idea mía =-p
Buen
emoticón.
¿Y este? ;-)
Guiñando
un ojo…
¡Muy bueno!
Si…
bueno, me tengo que ir yendo. Gracias Dios por tus palabras. Me quedo pensando.
Haces bien, Hijo Mío.
¿Vamos
a volver a escribirnos?
Eso depende de vos.
¿Podrías
dejarme alguna reflexión para que me sirva para estos días?
“Si sucede conviene”
¿En
serio? ¿Esa es la reflexión?
Si.
(Dios
se ha desconectado 21:04)
Fin
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)