¡No! Claro que no, zapallito.

sábado, 27 de octubre de 2012

Culpa

¡Oh, culpa! Ya no eres bienvenida en este cuerpo, ni en ningún otro cuerpo amigo, serpiente infernal. Que debilitas las ideas y das siempre el consejo impropio. No te lo diré muchas veces. Si acaso algo de dignidad te quedara, te pido que abandones este cuerpo que ha sido refugio tuyo tantos años. Culpa mugrienta. Ve a darle fundamentos a los que roban y matan. Ve con los que abusan niños o con los que usurpan los tronos. Vete. Pero primero hazme esta promesa. Siente este vacío en el pecho. La soledad que me empaña. La risa fresca opacada.  Memoriza esto profundamente, culpa venenosa, y promete que nunca más te acercarás a morderme. Animate. Deja las sombras. Toma un cuerpo. A ver si eres tan digna. O permanece así. Oculta. De cualquier manera ya te conocemos la huella, serpiente asquerosa. ¡Vete de una vez y déjanos en paz!

1 comentario: